La actual legislatura ha hecho historia no solo en la forma, sino en el fondo. Es la primera cuyas sesiones, por la pandemia, se han realizado de manera virtual, y este jueves sacudió el ordenamiento jurídico al aprobar la cadena perpetua para castigar a asesinos y violadores de niños.

En concreto, el texto aprobado con 77 votos a favor y 0 en contra, permite la cadena perpetua para casos de “homicidio en modalidad dolosa” y “acceso carnal que implique violencia” contra menores de edad.

Se trata de un hito en un Congreso que empezó en cámara lenta, como casi todos los estamentos de la sociedad, mientras se adaptaban a una nueva realidad impuesta por el avance del coronavirus.

La decisión tendrá un enorme impacto porque legalmente modifica de manera sustancial el artículo 34 de la Constitución, con el objetivo, según sus promotores, de erradicar estos delitos.

De ahí que a Yohana Jiménez, la hija de la fallecida congresista Gilma Jiménez, y quien recogió sus banderas en esta lucha, se le haya quebrado la voz para gritar: “¡Lo logramos, lo logramos!”, en una emocionada reacción de quienes consideran que esta será la herramienta jurídica para ponerles freno a estos crímenes.

“Hoy Colombia tiene un gran motivo de felicidad. Hoy, el Congreso de la República ha sacado adelante esa gran reforma que esperaban tantas familias, que esperábamos todos nosotros, y es que hoy Colombia va a tener cadena perpetua para violadores y asesinos de menores de edad”, dijo, por su parte, desde la Casa de Nariño, el presidente Iván Duque, minutos después de las 6 p. m., cuando oficialmente terminó la votación en el Legislativo.

El resultado de este jueves es histórico, además, debido a los múltiples intentos fallidos que lo anteceden. Prueba de esto es que en el país ha habido 22 proyectos de acto legislativo para modificar el artículo 34 de la Constitución, según advirtió la ministra de Justicia, Margarita Cabello, y suprimir la prohibición de penas perpetuas.

Al menos en otras dos ocasiones llegó lejos, pero no tuvo éxito. Incluso en el 2008, si bien logró avanzar en el Legislativo, no pasó el control de constitucionalidad, pues los magistrados de la Corte encontraron “vicios de trámite”.

Pero esta vez, el asunto fue distinto. Este jueves la votación en la sesión virtual de la plenaria del Senado fue unánime, los 77 senadores que votaron lo hicieron a favor de la iniciativa. Con esto terminó su octavo debate en el Legislativo, el proceso necesario para modificar la Constitución.

Un pequeño grupo de legisladores que se oponía al proyecto prefirió no participar en la votación.

Incluso, fue evidente y notoria la decisión de votar exactamente el mismo texto que se aprobó en la Cámara de Representantes para evitar que el proyecto fuera a conciliación. Lo que sigue es la promulgación por parte del Presidente y la revisión constitucional de la Corte.

Ahora, el Gobierno tiene un año para reglamentar qué aspectos de agravamiento punitivo debe considerar un juez para aplicar la cadena perpetua.

Este proyecto fue presentado en julio del año pasado por varios partidos políticos y contó con el apoyo del Gobierno Nacional.

Si bien esta semana hubo dudas por el futuro de la iniciativa ante unas recusaciones contra algunos congresistas, la determinación que mostró el Senado fue clave.