El Gobierno nacional se la sigue jugando a fondo por la equidad, el emprendimiento, la salud y el bienestar de todos los colombianos.

Durante la pandemia es popular hablar de aplanar la curva. A medida que pasa el tiempo, los seres humanos, todos afectados de diferentes maneras por el nuevo coronavirus, hemos incorporado a nuestras conversaciones esa expresión propia de epidemiólogos y especialistas en salud pública.

En realidad, en este momento el reto es aplanar varias curvas: la de contagio, la de fallecidos, la de camas UCI ocupadas y las que reflejan el impacto del covid-19 en la economía. Y es nuestro deber porque reflejan el grado de vulnerabilidad social de cada hogar.

Una de las principales es la curva del desempleo, pues es la que mejor resume el estado de ‘salud’ de la economía del país, de los hogares, del campo y del sector productivo. Porque el trabajo no solo es la fuente principal de riqueza de un pueblo, sino que es, ante todo, bienestar para los ciudadanos.

Por eso, desde el primer día el presidente Iván Duque planteó una estrategia con tres prioridades: salvar vidas, ayudar a los más vulnerables y proteger el empleo para mitigar el impacto de la llegada del virus.

En materia de protección del empleo la apuesta es lograr que todos aportemos a la reactivación segura de la economía: micro, pequeños, medianos y grandes empresarios; trabajadores y Gobierno nacional.

Para cuidar a los trabajadores y a sus familias, promovimos el ‘trabajo’ en casa, acompañado de una medida que convierte el auxilio de transporte en uno de conectividad digital para quienes devengan hasta dos salarios mínimos.

Para que las familias no vieran disminuidos sus ingresos, se facilitó el retiro parcial de cesantías, un beneficio al que ya se han acogido 195.068 colombianos.

Lograr un sano equilibrio entre salud y trabajo en las diferentes etapas de la reactivación ha exigido diseñar y promover la aplicación estricta de los protocolos de bioseguridad, el uso de medios alternativos de transporte y la flexibilización de las jornadas laborales para evitar aglomeraciones que aumenten los riesgos de contagio.

También estamos llegando 600 mil colombianos que tienen suspendidos sus contratos con giros monetarios por tres meses, de manera que puedan suplir sus necesidades básicas. Y a 150 mil que se han quedado sin empleo, ya se les asignó el subsidio de protección al cesante.

Esta apuesta por aplanar la curva del desempleo también incluye apoyar a quienes lo generan. Para ello, por primera vez, un Gobierno financia la nómina a las empresas que han visto disminuida su facturación en un 20 por ciento o más.

Según cifras del Ministerio de Hacienda, ya se han aprobado recursos que benefician a más de 2,4 millones de trabajadores, vinculados a 100.227 micro, pequeñas y medianas empresas. Nuestra meta: apoyar un total de seis millones de colombianos que ganan hasta un millón de pesos.

Para garantizar el respeto a los derechos de los trabajadores, facilitar el flujo de caja de las empresas e impulsar la reactivación económica del país, el presidente Duque también determinó que se financie el 50 por ciento de la prima de mitad de año. Y se reglamentó la posibilidad de que este pago se pueda realizar hasta en tres cuotas, en un plazo no superior al 20 de diciembre, previo acuerdo fraterno entre empleador y trabajador.

En esta misma línea de evitar la destrucción de empleos, se abrieron diferentes líneas de crédito para micro, pequeñas y medianas empresas por cerca de 18,2 billones de pesos, de los cuales se han reservado para desembolso $3,7 billones asociados a 85.086 créditos, y se han desembolsado $4,9 billones en 128,508 créditos.

Y en el Compromiso por Colombia, la hoja de ruta para la reactivación que presentó el Presidente Duque al país el pasado 20 de julio, una de las apuestas es justamente generar más de un millón de empleos entre directos e indirectos, con una inversión superior a los 100 billones de pesos. Entre las acciones de este Plan está el proyecto de

Ley de Emprendimiento que se radicó ante el Congreso con mensaje de urgencia, con el que se busca facilitar la participación de las mipymes en compras públicas, fomentar la campaña ‘Compre colombiano’, articular la oferta institucional y mantener instrumentos de apoyo al empleo formal.

En definitiva, el Gobierno nacional se la sigue jugando a fondo por la equidad, el emprendimiento, la salud y el bienestar de todos los colombianos, para aplanar la curva de otra posible pandemia: la del desempleo. Y los resultados ya empiezan a verse, pues en junio el Dane reportó que la tasa de desempleo bajó al 19,8 por ciento, frente a 21,4 que se tuvo para el mes de mayo.

Diego Molano Aponte
Director del Departamento Administrativo de Presidencia de la República

Fuente: portafolio.co