El director del Departamento Administrativo de la Presidencia y uno de los hombres más cercanos al presidente Iván Duque, habla sobre las críticas de la alcaldesa Claudia López al mandatario.

SEMANA:  ¿Qué está ocurriendo con la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien por medio de sus reclamos da a entender que el Gobierno de Iván Duque no le está cumpliendo a la capital del país?

Diego Molano: Desde el inicio de la pandemia, el Gobierno se fijó tres objetivos: proteger la vida, apoyar a los más vulnerables y evitar la pérdida del trabajo. Ese ha sido el marco para la evaluación y la toma de decisiones; es decir, buscamos garantizar un sano equilibrio entre la salud y el empleo. Con la alcaldesa ha habido diferencias a la hora de interpretar cómo se debe abordar este objetivo, y en ocasiones pareciera existir un dilema entre la salud y el empleo. Pero la voluntad del presidente Duque es encontrar siempre un punto de acuerdo en Bogotá y en el resto de las ciudades del país.

SEMANA: ¿Qué piensan en la Casa de Nariño del tono con el que la mandataria se ha referido al presidente?

D.M.: Ante la magnitud del problema, uno entiende la gran preocupación y angustia que tiene la alcaldesa frente a los retos que se están viendo en Bogotá. Pero hemos visto unos señalamientos hacia el Gobierno que tienen su motivación en que nosotros no compartimos la propuesta de mantener a los ciudadanos encerrados indefinidamente. Aquí siempre ha habido una disposición para hablar, entender y ayudar. Las agresiones no son buenas, menos en medio de una pandemia. Creemos que las diferencias deben tramitarse de la manera más respetuosa y trabajando en equipo.

“La alcaldesa ha tomado por costumbre utilizar comentarios desobligantes cada vez que algo no funciona en Bogotá”.

SEMANA: ¿Sienten que ha habido agresiones de parte de ella?

D.M.: La alcaldesa ha tomado por costumbre utilizar comentarios desobligantes cada vez que algo no funciona en Bogotá. Descalificó la decisión del presidente de guardar la cuarentena en estos meses, y presentó ese hecho como si él estuviera encerrado y no trabajando. Por supuesto, son agresiones que en un momento determinado no sirven para construir. En la mitad de una emergencia como la que estamos viviendo no sirve de nada hacer señalamientos, sino asumir responsabilidades. Todos lo estamos haciendo.

SEMANA: En ese sentido, ¿qué invitación le hace el Gobierno a la alcaldesa?

D.M.: Es importante que de forma tranquila y organizada pensemos en equipo. Sin agresiones se puede sacar adelante a Bogotá. Hoy lo que esperan los ciudadanos es lo mejor de sus líderes, y eso implica anteponer cualquier ideología. Hay que tener escenarios de concertación y trabajo conjunto para tramitar las diferencias sin necesidad de agresiones. Hay que dar soluciones y no generar miedo. Lo que se requiere es confianza y esperanza para avanzar.

SEMANA: ¿Qué riesgos puede haber si esta tensión institucional con la mandataria se mantiene a lo largo del tiempo?

D.M.: Tengo la certeza, porque esa es la instrucción que nos ha dado el presidente Duque, de que aquí vamos a trabajar conjuntamente, entre todos. Por ese motivo no podemos hablar de generar más riesgos hacia el futuro. Debemos anteponer el bienestar de los colombianos a los egos. El virus no distingue ideología y estamos trabajando por todos los ciudadanos.

SEMANA: En términos generales, a juicio del Gobierno nacional, ¿Bogotá ha manejado bien la pandemia?

D.M.: Hay diferencias de criterio que se han expresado públicamente. Sin embargo, es importante ver que la ciudad tiene características especiales. En estos casos uno tiene que revisar y aprender de otras experiencias en las que las cosas vienen funcionando mejor, como Medellín o Bucaramanga, donde han logrado un sano equilibrio entre la salud y el empleo. Como lo ha dicho el presidente Duque, el Gobierno abre la llave de la reapertura y cada mandatario local tiene el control de la gradualidad. En Bogotá tenemos un reto muy grande porque la tasa de desempleo está en el 19,2 por ciento.

 

SEMANA: ¿Por qué se dio esta controversia con los ventiladores?

D.M.: El Gobierno, desde que comenzó la pandemia, hizo un esfuerzo muy grande para lograr duplicar el número de unidades de cuidados intensivos. Encontramos unas 5.200 camas ucis habilitadas, y la meta es llegar a unas 9.000. En ese sentido, el Ministerio de Salud se comprometió con el 70 por ciento –722– del plan de expansión aprobado, que contemplaba en total 1.122. A la fecha, el Gobierno no solo ha cumplido con las entregas, sino que nos hemos anticipado. La confusión se generó porque la alcaldesa interpretaba que eran 2.000.

 

SEMANA: Con la ola de inseguridad que azota a Bogotá, la mandataria también dijo que iba a convocar al Gobierno nacional a un consejo de seguridad porque la situación se tornaba insostenible…

D.M.: Insostenible es que por graves robos ella culpe a la Policía, siendo la primera autoridad de policía del Distrito. Lo importante ahora es trabajar conjuntamente con la Policía para capturar a los delincuentes, ese es un reto grande. En el ámbito nacional, tenemos indicadores estables y logramos la segunda tasa de homicidios más baja de los últimos 46 años (23,3 asesinatos por cada 100.000 habitantes). También ha habido una reducción en los hurtos. No podemos bajar la guardia; hay enemigos que usan el narcotráfico para cometer sus delitos y hay que derrotarlos. En el caso de Bogotá, el año pasado incrementamos el pie de fuerza con 1.500 nuevos uniformados, y tenemos una dinámica de apoyo constante para mejorar la seguridad. Este Gobierno tiene una apuesta por la legalidad.

 

SEMANA: Puntualmente, ¿qué ayudas le ha dado la Nación a Bogotá en medio de la pandemia?

D.M.: Hemos entregado 430 ventiladores de los 722 programados, cuya inversión asciende aproximadamente a los 47.000 millones de pesos, además de 100.000 reactivos para ayudar a procesar las pruebas de covid-19. Eso en lo que tiene que ver con el fortalecimiento de capacidades en salud. En esta línea, la inversión nacional es de unos 6 billones de pesos. En ayudas sociales, 2,2 millones de hogares bogotanos han recibido apoyos. Con el programa Ingreso Solidario vamos a llegar a 3 millones de familias, 242.000 de ellas en Bogotá. Son personas que no recibían subsidios y que ya llevan tres pagos de 160.000 pesos. Más de 81.000 Familias en Acción y 16.200 Jóvenes en Acción de la ciudad han recibido los giros extraordinarios. 49.459 personas mayores residentes en Bogotá reciben giros adicionales y excepcionales de Colombia Mayor. También destaco la entrega de 174.00 kits nutricionales por parte del Instituto Colombianos de Bienestar Familiar. En el frente de protección del empleo, unas 32.000 empresas en la ciudad han sido beneficiadas del subsidio de nómina, protegiendo el empleo de un millón de trabajadores de la capital. Otras 27.000 empresas han recibido créditos especiales por 1,4 billones de pesos.

 

SEMANA: Por la pandemia la realidad fiscal de la Nación será compleja en los próximos años. ¿Eso puede impactar los proyectos de infraestructura de Bogotá?

D.M.: El escenario del país cambió en su marco fiscal de mediano plazo, y eso obliga a un reajuste. Pese a eso, la obra del Metro de Bogotá va a ser preservada para garantizar esa inversión que será vital, lo mismo que la construcción de las troncales alimentadoras de TransMilenio, la de la avenida 68 y la de la Ciudad de Cali, y se espera que el Distrito mantenga la inversión en esas obras respectivas. Son inversiones fundamentales con las cuales el presidente Duque está comprometido con la ciudad desde la administración anterior. Son obras importantes para la reactivación de la economía.

SEMANA: ¿Y el plan de la alcaldesa de llevar el metro hasta las localidades de Suba y Engativá?

D.M.: En una de las siete reuniones que hemos sostenido este año, ella le manifestó al presidente Duque su interés en ese proyecto. Lo que ha hecho el Gobierno, por ahora, es facilitar el desarrollo de un estudio inicial en un acuerdo con la Financiera de Desarrollo Nacional. Quiero decir, finalmente, que desde antes de la elección de los actuales alcaldes, el presidente ha venido trabajando con todos los mandatarios locales, sin importar las ideologías políticas. Aquí trabajamos por una sola Colombia. Así lo venía haciendo y así lo ha querido hacer con este nuevo grupo de alcaldes que iniciaron en enero.

SEMANA: El concejal Manuel Sarmiento (Polo Democrático), uno de los principales aliados de la alcaldesa, decía que cada pulso que Claudia le ganaba a Duque era una excelente noticia para la ciudad… ¿Qué piensa de eso?

D.M.: Es de poca estatura política pensar que cuando el uno le gana al otro, eso le sirve a la ciudad. Lo más importante en estos momentos es que gane el bienestar de todos los colombianos.

Fuente: semana.com